ACTUALIDAD
“Cuando terminé de ver el último episodio de "Los Soprano" pensé que ya ninguna serie podría soprenderme, que ya había degustado lo mejor en lo que a series se refiere. Me equivoqué, no había visto "The Wire".”
Esto fue lo que pensé hace un año, ahora simplemente quiero más tejemanejes entre policias y ladrones...
The Wire, Bajo escucha como la llaman aquí, es posiblemente lo mejor de HBO, cadena yanqui que ha producido algunas de las series más revolucionarias de la década como “A dos metros bajo tierra” o “Los Soprano”...
En esta ocasión, abordan el género de detectives. Muy fieles a su estilo rompedor, le han dado una vuelta y han logrado un producto más original, rompiendo consignas moralistas y difuminando la frontera entre el Bien y el Mal.
Centrada en el tráfico de droga, ofrece una imagen bastante cruda y real de las movidas entre los policias y ladrones de las calles de Baltimore, aunque bien se podría ampliar a cualquier punto del mundo. Sin dejar de lado las diferentes historias que conlleva cada uno de ellos. Así, policías de a pie, equipo de la brigada antinarcóticos, federales del FBI, concejales, y jueces rivalizan entre sí, al tiempo que se oponen a los grandes señores de la droga, a su vez ocultos detrás de una madeja de traficantes y camellos de parque.
En esta fantasía creada por la HBO, deja claro que la distancia moral entre los supuestos buenos y malos es, muchas veces, inapreciable.
Sin embargo, algo me ha llamado la atención: la personalidad de los personajes, el realismo de la serie, unos ciertos rasgos parecidos con las películas de Spike Lee. Sera la presencia en los guiones de Richard Price, lpor lo que cogen ese tono sucio que hace tan sublime esta serie?
La acción tiene lugar en Baltimore, próspera ciudad de la costa Este norteamericana, que no llega al volumen de población de urbes como Nueva York o Los Angeles, pero que sirve como microcosmos del diseño y organización del tráfico de toda clase de estupefacientes.
Pero sin duda el punto fuerte no es la trama, pues aunque está muy bien y se sostiene sin problemas, esta se ve superada por la ambientación y el realismo del que hace gala la producción. Como suele ser habitual en los programas de HBO es increíble el nivel de detalle, precisión, claridad, fotografía y demás que tiene la ciudad de Baltimore, es INSUPERABLE. (A mí se me cae la cara de verguenza cuando veo cualquier serie o peli española, es que es muy triste).
El prota mas destacado es el agente James McNulty, policía obsesionado en atrapar a uno de los grandes responsables del tráfico de drogas en Baltimore, que es asignado a dedo a la brigada antinarcóticos, despertando recelos a su alrededor y enfrentándose al poder judicial. El actor británico Dominic West da vida a este personaje.
El extenso reparto esta lleno de caras habituales del cine y la pequeña pantalla. Entre los más destacados, forman el equipo legal los actores John Doman (Mercury Rising, Cop Land) como el magistrado William Rawls; Wendell Pierce (Sleepers, Esperando un respiro, Misterioso asesinato en Manhanttan, Ley y orden), como el detective William Moreland; Sonja Sohn (Shaft), como la detective de narcóticos Shakima Greggs; Deirdre Lovejoy (El ala Oeste de la Casa Blanca), como la ayudante del fiscal del distrito; Lance Reddick (Ni una palabra), como el Teniente Cedric Daniels; o Aidan Gillen (Círculo de amigos), como el concejal Thomas Carcetti.
Por lo que respecta al lado de los traficantes, cuenta con Idris Elba (CSI Miami), como el capo Russell Bell; Larry Gillard (Gánsters de Nueva York), como el traficante D’Angelo Barksdale; Wood Harris (Mejor imposible), como el traficante Aron Backsdale; o Andre Rojo (Ley y orden), como el camello Bubbles. Hasta en alguún capítulo tenemos cameos de rappers, como el de “Method Man”, entre otros.
Impresionante la ambientación de los barrios bajos, guiones perfectos, tramas montadas hasta el más mínimo detalle, actores desconocidos pero haciendo trabajos soberbios, la jerga y manera de hablar de los chicos negros (es flipante, para esto mejor verla en versión original), la cabecera de cada episodio, la aparición continua de personajes muy atractivos, la música (blues y rap del bueno)...
Para que os hagáis una idea, si CSI es velocidad —pim, pam, pum,y venga!—, The Wire está basada en el puto detalle: un solo caso puede durar una temporada entera. Si en CSI los protagonistas hablan demasiado, nunca soban, lo rajan todo en voz alta, verbalizan sin necesidad para integrar al espectador; los polis de The Wire trabajan en silencio, se quedan sobados cuando tienen sueño. La cagan. Les importa un pito que más allá haya un porqué en algo de lo que hacen....
Pero sin duda alguna lo mejor de la serie pasa por la calle y oficinas. En sus calles el realismo alcanzado es casi de reality show. Los mecanismos del tráfico de droga son mostrados al detalle. Desde el pez gordo hasta el negro de la esquina... En las oficinas en cambio la historia va por otro lado; una unidad policial montando casos espectculares mediante escuchas e impresionantes investigaciones. Y mostrando su lado más humano. El alcohol riega cada vena de cada policía. Y acción. Increibles tiroteos, persecuciones, muertes, asesinatos...en definitiva, como proceden los policias, como extorsionan a la gante y como se extorsionan entre ellos. El nivel de crítica es alucinante, tocan los medios de comunicación, la exportación/importación de productos por cielo, mar y tierra, la policía, el ayuntamiento, la politica...No dejan títere (organismo o acción estatal) cin cabeza!
Todos ellos son ambiguos, no cumplen los típicos clichés de todas las series, están sacados de la misma calle, de la jodida realidad. Porque la realidad en el estado de Baltimore es realmente jodida, ya lo creo que sí. Olvídense de esos gangsters de pacotilla que ven en algunas películas u otras series, porque estos son de verdad, éstos te causan un pavor fuera de lo común. Olvídense también de los típicos agentes de la ley honrados y trabajadores, aquí son como en la vida real, no son todos iguales, los hay borrachos, los hay corruptos, los hay buenos polis?... da igual edad, sexo o raza, eso es absolutamente independiente, nadie está a salvo de la vida.
Sin lugar a dudas, después de ver esta serie el concepto de que “la calle es una guerra de bandas, unas legales y otras no!”, queda totalmente asumido, entendido y demostrado. Un juego en el que unos se consideran buenos y otros malos.
Nest
Comparte este artículo:
Link directo:
Código para Myspace:
Código para Myspace, CON la foto:
AGENDA
Contacta | Créditos | Acerca de Hip Hop es! | Condiciones legales | Publicidad | Copia el HTML del Sumario actual
www.hiphop.es está licenciado bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License